Hoy la insitucionalidad es ficticia, aparente, propia del reino de algoritmos que responden a los megamillonarios y poderosos de turno.

Estamos nuevamente ante la posibilidad de la pérdida de soberanía, de nuevos territorios irredentos. En Argentina, las provincias no están tan unidas y sus gobernantes rematan bienes naturales a cambio de apoyo para la permanencia en sus cargos. Es consecuencia directa de esta debilidad el hecho de que nuestra Conducción está detenida y proscripta por no haberse prestado nunca a una traición.

Ante esta situación, y la defección de tantos dirigentes, es obligación de todas y todos movilizarnos en paz, en defensa propia y también junto a nuestros estudiantes, docentes y trabajadores de la educación, porque su lucha es la misma.

No es momento de esperar.

El 15 de octubre todas y todos a la plaza para una gesta más del Pueblo Argentino.

Declaración completa en el SIGUIENTE LINK